

Sigo con mis callejeos nocturnos por Barcelona...y con mi atracción por las luces rojas...es enfermizo...



Me gustan los bares, creo que ya quedó claro en otra entrada...y más si el ambientillo invita a sentarse un rato tranquilamente a tomarte un café y charlar de tonterías con los amigos...que al fin y al cabo son esos momentos que hacen que el día haya valido la pena...las mercerías no suelen valer para estas cosas...por cierto, no es el mismo bar...creo que me llaman la atención los lugares con luz roja...a ver si en una de estas me equivoco y me meto dónde no debo...
Esta es la pensión Ce-Inad, el piso de Dani y Mercé, en el que por costumbre, los invitados que visitaban el piso dejaban literalmente su huella y un mensaje en la pared. Ahora una capa de pintura cubre todas las manos, pero aquí queda un recuerdo de algo tan especial. La "pensión" sigue siendo un lugar de encuentro para los amigos, donde siempre hay una cama en la que pasar la noche para los que vienen de fuera a pasar unos días en la ciudad.