



Lo primero. El concierto impresionante. La verdad es que no me lo esperaba, porqué los últimos discos de Sabina me gustan, pero no tanto como los anteriores. Pero en directo, es otra historia. Llega a ponerte la piel de gallina y los pelos de punta... Además, Serrat se marcó una cancioncilla y los Estopa otra. Un auténtico crack este Sabina.Ahora, lo de las fotos manda huevos. Dos canciones nos dejaron... Así que, tuvimos que ir a saco (me llevé un coscorrón de un 70-200 de otro fotógrafo, que todo concentrado, pego un giro que acabó con el objetivo incrustado en mi cabeza...). Por no hablar de lo patético de verte con una targeta de memoria en la boca, mientras buscas otra en la bolsa, cambio de targeta y a tirar la llena en la bolsa...ya la encontraremos luego... Jodidas prisas... No entiendo porqué no te dejan 4 o 5 canciones, si luego, desde la grada, ves todo el pabellón lleno de lucecitas de las cámaras de la gente, que parecía un bombardeo a lo Iraq... Y esa es otra: para qué coño dispara la gente con flash a más de 50 metros del escenario (por no decir 100), si lo único que conseguiran es que la calva del tio de alante salga iluminada... en fin, estresante pero muy divertido.
Qué bueno es este tio...
